Llegué a IRCA CASABIERTA con una discapacidad física, un diagnóstico de VIH y sin saber qué iba a pasar. Hoy accedí a una cirugía que cambió mi movilidad, desarrollé habilidades artesanales, participé en ferias de emprendimiento y obtuve una beca universitaria.
La Trilogía para el desarrollo no fue una lista de servicios, fue la ruta para reconstruir mi vida.